Boiron es consciente de que el progreso de la empresa debe apoyarse en el progreso, motivación e implicación de cada uno de sus empleados, y de su participación en el proyecto común, siendo lo social y lo económico dos dimensiones de nuestra realidad que no pueden separarse.
Por eso, en Boiron innovamos en la búsqueda de fórmulas que permitan conciliar la buena salud de la empresa y el bienestar de los trabajadores, convencidos de que satisfacer intereses comunes es el motor que nos hará progresar, y de que la confianza y el diálogo son clave en este proceso. El Acuerdo de Participación en Beneficios, o la forma en que gestionamos el tiempo de trabajo, son dos ejemplos de cómo con una pequeña dosis de creatividad, y un trabajo conjunto, es posible dar satisfacción a intereses comunes.
Progresar requiere una actitud crítica, por eso Boiron se cuestiona continuamente, e impulsa todo cambio, por pequeño que sea, que represente una mejora de su saber-hacer, de la calidad de su producto, del servicio que ofrece a sus clientes.
Nuestra política social debe evolucionar al mismo ritmo, respondiendo a la realidad de cada etapa y haciendo vivir ese espíritu de mejora continua que nos permite superarnos día a día, y adaptarnos a cada nuevo reto que se plantea.
Dado que el crecimiento individual es fuente de implicación y motivación, Boiron promueve la evolución de sus empleados dentro de la empresa en dos sentidos: una evolución vertical, con la asunción de responsabilidades mayores, y una evolución horizontal, con responsabilidades diferentes.
También se hace posible la movilidad geográfica, entre las 4 plantas de fabricación y distribución.